Ruta en carretera por Vizcaya en 3 días

Aquello de que “los de Bilbao nacen donde quieren” no es solo una frase hecha, es una realidad. Y es que por distintas razones que no viene al caso explicar ni aquí ni ahora, mucha gente se siente bilbaína.

Y es que, más que una procedencia, “Ser de Bilbao” es una manera de ser.

Con la que muchos simpatizan, tanto dentro como fuera de Vizcaya.

 

¿Cómo puedes contagiarte tú también del auténtico carácter bilbaíno?

Siguiendo la guía en carretera que te proponemos en el blog de esta semana desde Eurorepar Car Service.

Anímate y descubre por tu cuenta lo que hace grande a una de las provincias más pequeñas del norte de la península.

 

Día 1:

Bilbao

 

¿Desde qué otro lugar íbamos a empezar pues, Patxi?

Es broma, es broma. Todavía no nos hemos podido contagiar del bilbainismo.

Empezamos por Bilbao porque, al ser la capital del mundo del territorio vizcaíno y quedar casi en el centro del mismo, es la base perfecta desde la que trazar tus salidas por el resto de Vizcaya.

La ciudad de Bilbao, también apodada el Botxo (o agujero) por estar rodeada de altas montañas, se divide en la margen derecha y la margen izquierda de la ría.

A ambos lados se puede disfrutar de la mejor gastronomía y los mejores planes, tanto en familia como con amigos. Nunca está de más repasar la colección del Guggenheim y reservar mesa en algún restaurante de la zona de Abando.

¿Sin tiempo para una sobremesa de 3 horas?

Adéntrate en las 7 calles que conforman su precioso casco viejo y encontrarás la mejor cocina vasca pero en formato reducido.

Recuerda, aquí se habla de pintxos, no de tapas.

Vista de la Ría a su paso por el Casco Viejo. Cuidado con pasarse de zuritos y kalimotxos, más de uno ha acabado dándose un chapuzón inesperado.

 

San Juan de Gaztelugatxe

 

¿Eres Fan de Juego de Tronos?

Seguro que ya has oído hablar de este paraje natural coronado por una ermita del siglo X.

¿Has comido en abundancia o hace mucho sol?

Mejor confórmate con las fotos de Google.

Y es que muchos turistas y fans de la serie se acercan a conocer este islote sin reparar en los 241 escalones de piedra irregular que median entre su coche y el selfie que quieren hacerse en lo alto.

 

¡Cuidado en los días de mucho viento!

En la red de talleres Eurorepar Car Service solo reparamos coches, no nos encargamos de otro tipo de averías.

Si viajas con niños, te interesará descubrir un castillo medieval de verdad.

No es tan conocido como el escenario anterior, pero es mucho más auténtico.

Y te prometemos que, al acercarte a verlo, estarás completando una de las visitas más típicas de las familias bilbaínas.

 

Día 2:

 

Algorta, Plencia (Plentzia) y Sopelana (Sopela)

Desde Bilbao, y recorriendo la margen derecha, a 10 kilómetros nos encontramos con un Patrimonio Mundial de la Humanidad, el primero en otorgarse en el País Vasco: el Puente Vizcaya.

Reconocido en 2006 por la Unesco, este puente sigue en funcionamiento. Uniendo la margen izquierda con la derecha desde 1893.

 

A tan solo 10 kilómetros más, y sin dejar de lado la carretera, nos topamos con Plencia (Plentzia) un pueblito pesquero en el que, al igual que los barcos cuando desciende la marea, podemos recalar con toda tranquilidad para pasar el mediodía.

El verano suele ser muy húmedo y cálido en el País Vasco, y ante la imposibilidad de bañarse en la ría, los bilbaínos tienen dos destinos preferentes. Uno de ellos es Plencia, evidentemente.

El otro, con un aire más alternativo y una palpitante cultura surfera desde la década de los años 70 es Sopelana.

Las Playas de Sopelana son una visita imprescindible en tu visita a Vizcaya, y si la estás haciendo entre semana, no puedes dejar de visitar el Golfo Norte, un bar con vistas al mar que tanto los viernes como los sábados es impracticable.
¿No querías ser de Bilbao?

Pues asegúrate de ver el atardecer desde este chiringuito.

 

 

Día 3:

Bermeo, Mundaca (Mundaka) y Lequeitio (Lekeitio)
Ponemos el punto final a nuestros tres días en Vizcaya y decimos agur (adiós) a todo lo que hemos descubierto a vuestro lado.

Empezaremos la jornada dirigiéndonos a Bermeo, y aprovecharemos para desayunar en esta localidad pesquera en la que siguen muy vivas las tradiciones que la vieron nacer.

Si se decide pasar más tiempo aquí en detrimento de Mundaca y Lequeitio, se recomienda realizar la Ruta de las Esculturas de Bermeo con las que se puede acceder a buena parte del pasado que rodea a la villa mientras se pasea por ella.

Si por el contrario, optáis por seguir nuestra ruta en carretera, os invitamos a desplazaros hacia Mundaka otra localidad vizcaína adorada por los surfistas de todo el mundo dado que en sus aguas se disfruta de La Ola de Mundaka.

 

¿Hawaii? No, Mundaka. Y una de las mejores olas con las que se pueden medir los surfistas en el Mar Cantábrico.

 

A 30 kilómetros hacia el este, nos encontramos con Lekeitio, en donde destacaríamos sus impresionantes playas salvajes y una fiesta tradicional, la de los Gansos de Lekeitio, que pese a no ser bien vista por los colectivos defensores de los derechos de los animales, es una ocasión única de zambullirse de lleno en las extrañas tradiciones vascas.

Bueno, entonces qué, ¿ya te sientes de Bilbao o no?

Lo hemos conseguido, ¿verdad?

Recuerda que como red de talleres multimarca también estamos presentes en Vizcaya, así que si necesitas ayuda con tu coche cuenta con nosotros.

 

 

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