Interpreta las señales de tu coche para evitar averías

En esta vida todo son prisas, y cuando paras no es porque quieras o porque lo necesites, si no porque tu coche te ha dejado tirado en la cuneta.

¿Cómo has podido obviar todas las señales que estabas leyendo en carretera?

 

La historia empieza más o menos así.

Cumples los 18 y cuando terminas de soplar las velas – siempre hay una que se resiste – tus padres te ponen en las manos ese regalo que siempre has querido. Pero es un poco grande para ser un Smartphone de última generación.

De hecho, por la forma y el peso ya sabes lo que es. Es un libro de texto.

Rasgas el papel. “Manual del Permiso B”.

 

No lo habías visto venir por ningún lado. Lo tenías en el ángulo muerto del retrovisor. Tus padres han estado ahorrando para costearte el carnet y tener un poquito de libertad. No te llevarán nunca más al partido de los domingos.

Metes primera en la edad adulta. Una vez apruebas el examen teórico, el profesor de la academia de conducir se agarra fuerte al asidero del copiloto.

¿Qué es esa luz roja en el salpicadero?

 

Metes segunda y en seguida va la tercera. Tomas la próxima salida.

Años y años que han pasado volando en el coche de tus padres – un piloto ámbar se enciende pero lo ignoras porque no es tu coche – siendo “el conductor” de todos tus amig@s, con todo el sacrificio que esto conlleva.

 

Tu vida ha hecho un “flashforward” contigo anclado al asiento del conductor. Empiezas a entender a tus mayores cuando decían que a partir de una edad los años van muy deprisa. Tu pisas a fondo el freno, pero ni aún así deceleran.

 

 

Bodas, comuniones, bautizos y funerales. Con el tiempo, te conviertes también en el chófer oficial de los eventos familiares. Te mudas a otra ciudad – ¿qué significa ese pitido intermitente? –  pero lo haces ya con tu propio coche. No has parado ni un momento, salvo para repostar. Y todas esas luces de colores que aparecían y desaparecían de tu salpicadero nunca te han dado ningún problema.

Tu coche empieza a ronronear y a frenarse. Te has quedado tirado en la cuneta.

Puede que lleves años conduciendo tu coche y nunca hayas reparado en el significado de los iconos que se iluminan en el salpicadero. Ignorarlos no es una opción. 

Los pilotos que se iluminan en el interior del salpicadero se clasifican por colores.

 

Verde, azul y blanco.

Son colores que utilizan los avisos de información, no de avería. Te avisan, por ejemplo, de que has encendido las luces anti-niebla, que has activado el sistema de mantenimiento de velocidad o de que estás marcando el intermitente a la derecha.

No pasa nada, todo está en orden.

 

Amarillo u ámbar. Avería leve.

Puedes continuar tu marcha, pero el vehículo necesita que cambies algún componente o que lo acerques a revisar por un profesional cuanto antes.

 

Avería del motor: 

El icono del motor es el más temido por todas y todos los conductores.

La variedad de problemas que pueden encender el piloto ámbar del motor es tan amplio que puede ser debido casi a cualquier cosa.

Lo único que sabes es que está relacionado con el motor. Y que si tras hacer una parada y reemprender la marcha sigue encendido, debes llevarlo al taller más cercano.

Dicen que la letra de “Mi gran noche” de Rafael, está inspirada en este piloto. La letra original decía “Qué pasará, qué misterios habrá (bajo el capó), puede ser un “derroche”. Es broma, obviamente.

 

Nivel del aceite del motor:

Una breve aclaración. Este icono es una aceitera, no una lámpara mágica.

Cuando está iluminado en ámbar indica que el nivel de aceite del motor está por debajo del mínimo recomendado y debes reponerlo si no quieres forzar el motor.

 

Presión de los neumáticos:

Este es un aviso relativamente nuevo y muchos coches no lo incluyen. Pero si se enciende es que debes revisar la presión de los neumáticos.

Con acercarte a inflarlos a una estación de servicios será más que suficiente, pero un cambio brusco en la temperatura exterior puede ser la razón de que tengas que volver a ajustar el estado de tus neumáticos.

 

ABS

No es necesario llevar el coche a un taller, pero sí que está recomendado.

Si el sistema antibloqueo de frenos no funciona, en caso de accidente no podrás frenar y maniobrar al mismo tiempo, con lo que el coche seguirá en la misma dirección y es más probable que acabes colisionando.

 

Rojo. Avería grave.

Debes detenerte y llevar el coche al taller inmediatamente.

  

Fallo en el sistema de frenos:

Tanto si las pastillas de freno están demasiado gastadas como si no hay bastante líquido de frenos, el resultado es el mismo: eres un peligro en carretera.

Dirígete con cuidado y sin realizar movimientos bruscos a una parada de servicios o zona de descanso y llama a la grúa.

 

Cinturón y airbag

En el caso de que se iluminen alguno de estos dos pilotos, a tu coche no le va a pasar nada, pero a ti o a alguno de tus pasajeros sí. Por seguridad es IMPRESCINDIBLE circular con el cinturón puesto, incluso en los trayectos más breves y cortos o en los que se piense que no se va a tomar mucha velocidad.

El indicador de airbag indica que este no está encendido, bien porque el sistema eléctrico que lo acciona tiene un problema o bien porque se ha apagado a propósito para proteger un sistema de retención infantil colocado en el asiento delantero.

 

Batería en rojo

Uno de los iconos más fácilmente reconocibles del salpicadero. Si el alternador de la batería experimenta problemas para mantenerla en la tensión adecuada, tu coche podría pararse en seco en cualquier momento.

Este aviso se enciende cuando el alternador no es capaz de recargar la batería, proporcionar el nivel adecuado de energía a los sistemas del coche o cuando está superando los límites de tensión recomendada.

Ni las AA, ni las AAA. Si tu coche te manda un aviso sobre su batería necesitas un mecánico, no un paquete de pilas alcalinas.

 

Presión del aceite del motor

En caso de que lleves un tiempo conduciendo con este piloto encendido y no hayas reparado aún en él, detén el coche, apaga el motor cuanto antes y asegúrate de estacionarte en un lugar al que pueda acceder una grúa, porque es a quién vas a tener que llamar inmediatamente.

Si lo detectas inmediatamente, acércate a un área de servicio y pregunta a un especialista. Puede que sólo necesites repostar este líquido para que el motor de tu coche vuelva a obtener una lubricación óptima.

 

Líquido refrigerante bajo

Este líquido mantiene la temperatura del motor y evita que se sobrecaliente y acabe incendiándose. Si bien puedes seguir circulando durante unos cuantos kilómetros hasta que la presencia de este indicador se convierta en un problema, no se recomienda hacerlo dado que podría tener efectos irreversibles en el motor.

Si quieres saber más sobre el líquido refrigerante, puedes seguir leyendo en el blog de hace un par de semanas.

En general, todos estos pilotos luminosos tienen un significado fácil de interpretar. El problema reside en intentar arreglarlos tú mism@.

 

De hacerlo, no sería la primera vez que “es peor el remedio que la enfermedad”, y que al volver a mirar el salpicadero todas las luces están encendidas al mismo tiempo.

Lleva tu coche a un taller de expertos como los de Eurorepar Car Service y déjate de complicaciones.

 

 

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