Es la hora de aparcar tus miedos

El final del trayecto, pero no del viaje. Sin duda alguna, uno de los retos que más nervios consumen en la mayoría de conductores… es el momento de aparcar. Seguro que tú también lo has experimentado en alguna ocasión. Es una sensación curiosa, ya que por fin hemos encontrado un hueco para aparcar (que hoy en día es todo un logro en las grandes ciudades) pero se nos presenta todo un reto por delante.000

trucos para aparcar

Antes de comenzar, debemos repasar primero los tipos de aparcamiento que podemos encontrarnos según la calle en la que queramos estacionar el vehículo, el horario etc. Principalmente se dividen en 3 grupos o modelos:

  • Aparcamiento en línea:

O también conocido como “en cordón”. Es el que suele provocar más dudas y dificultades entre conductores jóvenes y poco experimentados.

  • Aparcamiento en batería:

O “en paralelo”. A veces parece más sencillo, pero la falta de espacio para maniobrar puede complicar bastante la maniobra.

  • Aparcamiento en oblicuo:

Aunque en realidad es una modalidad del aparcamiento en batería, aparcar coches en oblicuo marcha atrás es un reto muy difícil. Una vez hemos encontrado nuestro sitio para aparcar, debemos seguir tres sencillos pasos para estacionar nuestro vehículo de forma segura y eficiente:

  1. Que la gente sepa lo que vas a hacer

Lo primero de todo es señalizar la maniobra con antelación para evitar retenciones.

  1. Fíjate en los que ya lo han conseguido

El vehículo situado delante y detrás del hueco donde vamos a estacionar será nuestra mejor guía. Alinea tu eje trasero con el parachoques del vehículo aparcado delante. Una vez estemos en esa posición, estaremos listos para realizar la maniobra.

  1. Ahora solo es cuestión de sentido

Gira el volante a la derecha hasta llegar al tope y retrocede hasta que tu retrovisor izquierdo esté “apuntando” a la mitad del vehículo aparcado detrás. Otra referencia útil para saber si estamos bien colocados es que nuestro espejo derecho tiene que estar a la altura del parachoques del vehículo que está delante. Cuando lleguemos a este punto, cambiamos el giro a la izquierda hasta que lleguemos al límite y vamos retrocediendo poco a poco hasta que entremos por completo en el aparcamiento. Si lo necesitamos, daremos un poco marcha adelante para terminar la maniobra.

La finalidad es que, además de por supuesto aparcar nuestro coche, con la práctica estos sencillos pasos se conviertan en un acto casi innato. Así solo tendremos que preocuparnos de encontrar ese sitio dentro de la jungla del asfalto, que no es poca cosa.

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