Con 20º en diciembre, ¿te acuerdas de cómo se conducía con lluvia?

Este año las lluvias están tardando en llegar, pero pronto aparecerán y hay algunos consejos que debes tener en cuenta.

Con las lluvias, el riesgo de tener accidente se multiplican. Por eso es necesario realizar una conducción más segura y estar pendientes, no solo de nuestra conducción, sino también del estado de la calzada en cada tramo y de los demás vehículos.

Hazte ver. Comprueba que funcionan todas las luces de tu coche. Mantén siempre las luces de cruce encendidas siempre que llueva. Una mala iluminación en día de lluvia puede ser fatal, influye tanto en accidentes en carretera como en áreas urbanas. Y si el temporal empeora y la lluvia se hace más intensa, enciende las antiniebla delanteras y traseras.

Mantén las escobillas del limpiaparabrisas en buen estado para quitar el barro que desprenden los coches al pasar. Además, debes comprobar el nivel de líquido, al que te aconsejamos que añadas anticongelante.

Reduce tu velocidad. La lluvia disminuye tu distancia de visión por lo que tardas más en reaccionar ante un obstáculo. Al mismo tiempo, la distancia que necesitas para frenar aumenta porque el asfalto está resbaladizo, sobre todo cuando empieza a llover. Además la cantidad de lluvia que recibe el parabrisas también aumenta con la velocidad, por eso, lo aconsejable es ir a 10 km/hora por debajo de lo que indican las señales. Deja los adelantamientos para otro momento, sobre todo en carreteras de doble sentido. Y si llueve tanto que no ves nada, para.

Aumenta la distancia de seguridad porque te dará más tiempo a reaccionar y a frenar. Y presta mayor atención a peatones, motoristas y ciclistas.

Cuidado con el vaho. El frío y la humedad generan vaho y puede dificultar tu visión. Por eso debes comprobar que el sistema de ventilación funciona correctamente, activar los sistemas anti vaho y abrir un poco la ventanilla.

Evita el aquaplaning llevando una correcta presión de los neumáticos y con el dibujo necesario (siempre superior a 1,6 mm). Cámbialos si estás cerca del límite, pues ellos son los que te mantienen adherido a la carretera. Si el nivel de rodadura está desgastado, no expulsa suficiente agua y se crea una plancha entre el asfalto y el coche, haciéndonos perder el control total del coche. Si te pasa, no pises el freno, reduce velocidad bajando de marcha.

Como recomendación final, nunca cruces zonas inundadas podrías quedar atrapado. Y si conduces durante un tiempo con lluvia y te notas cansado, no dudes en parar. Necesitas tener todos los sentidos puestos en la carretera.

conducir con lluvia

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