Averías según el color del humo del tubo de escape

Desde hace un par de décadas, y especialmente en los últimos años, estamos cada vez más concienciados del humo que sale de nuestros coches.

El cambio climático, el efecto nocivo que estas emisiones tienen sobre nuestra salud respiratoria, las “setas” de contaminación que se pueden observar encima de grandes ciudades o las nuevas regulaciones al uso de vehículos contaminantes en el interior de las urbes son algunas de las razones por las que miramos con aprensión a ese vehículo que suelta demasiado humo cuando se acerca a nosotros por la calzada.

 

Hoy te vamos a dar una nueva razón por la que deberías estar atento a este tipo de emisiones. En concreto a las que salen de tu tubo de escape.

 

Te vamos a explicar cómo identificar una avería según el color del humo del tubo de escape. Si el humo que desprende el tubo de escape de tu coche tiene una de las siguientes tonalidades, es muy probable que tengas que realizar una visita a Eurorepar Car Service.

Pero no te preocupes todavía, sigue leyendo. Puede que no sea nada.

 

Humo blanco

Ver un ligero humo blanco saliendo del tubo de escape nada más arrancar el motor no es ninguna señal de alarma. Este “humo” surge de la evaporación del agua que haya quedado condensada en el interior del tubo de escape.

Es más probable que lo veas en las estaciones más frías del año. Este humo es completamente inocuo para tu coche y suele desaparecer transcurridos unos minutos. Identificarlo es fácil porque tiene poca espesura y densidad.

Si el humo blanco es más denso, entonces Habemus problema.

Es muy probable que una fuga de líquido anticongelante esté filtrándose al interior del cilindro y de ahí mezclándose con el combustible antes de ser liberado hacia el exterior

 

Esta fuga tiene dos orígenes posibles, la junta de la culata o el bloque motor.

En ambos supuestos, la avería es considerable y deberá ser reparado por un mecánico especializado, con lo que el coste de reparación será elevado.
Pero no tan elevado como no repararlo a tiempo.

Si tu coche parece un vapeador, es señal inequívoca de que tiene una avería

 

Humo azul

Un humo azulado acompañado de un olor tostado es un indicador claro de que está entrando aceite en la cámara de combustión. Este problema es más habitual en coches de más de 20 años, por lo que teniendo en cuenta la envejecida edad media del parque automóvil español, es muy probable ser testigo o víctima de ello.

El humo azulado ocurre o bien porque la junta de la culata está rota o bien porque los retenes de las guías de válvulas han agotado su vida útil y deben ser sustituidos.

Este humo también puede deberse a un problema con el soplado del turbo, en cuyo caso se debería reparar de inmediato.

 

Humo gris

Es, sin duda alguna, el color más complicado de diagnosticar.

Y debido a la variedad de problemas que puede indicar a lo largo y ancho del coche, y a todas las tonalidades que puede llegar a tener este color, te aconsejamos que lleves tu coche directamente al taller nada más lo notes.

Si tu coche utiliza gasolina, un humo gris tirando a oscuro puede significar que existe un exceso de combustible en la mezcla. Por otro lado, si este es un gris más tenue y claro puede significar que, por el contrario, existe una escasez del mismo. Esta última tonalidad también es señal de un problema en la chispa de la bujía.

El humo gris puede ser, además, indicador de que el turbocompresor de tu vehículo está defectuoso y realiza una combustión que no llega al nivel mínimo deseado.

Pero también se puede deber a un atasco en el sistema de ventilación positiva del cárter (PCV), que estaría provocando fugas de aceite y cuya reparación supondría un verdadero desembolso para tu cartera.

¿Humo gris? Malo, malo. 

 

Humo negro

El humo negro es el más fácil de identificar pero no por ello deja de ser un problema grave para tu vehículo.

Se puede deber a varias razones, pero el resultado es el mismo: el motor está quemando demasiado gasóleo o gasolina porque está recibiendo un exceso de carburante. De ahí que se vea “obligado” a escupir un potente chorro de humo negro que a veces nubla al conductor de detrás y pone en peligro al resto de usuarios de la vía.

¿Qué lo causa?

La fuente de este molesto humo puede deberse a las averías en el filtro de aire del motor, o en los sensores de inyección o en la válvula la recirculación de gases EGR. Tampoco es extraño que sea consecuencia de un reglaje erróneo del ralentí.

Sea cual sea su razón, cuando vemos un coche expulsando humo negro, debemos imaginarnos a su conductor tirando billetes por la ventana. Si el motor está utilizando más combustible del que necesita, el conductor está desperdiciando dinero con cada kilómetro que recorre.

 

¿Te ha quedado claro, grisáceo, o azulado?

Conocer el origen de un problema nada tiene que ver con repararlo.
Y más cuando se trata, en la mayoría de casos, de averías en el interior del motor y zonas de difícil acceso para mecánicos noveles sin la práctica suficiente.

Cualquier taller puede reparar un parabrisas, pero sólo los talleres más profesionales son capaces de garantizar que el arreglo de una de las averías arriba descritas no se convierta en una nueva.  

En Eurorepar Car Service contamos con una red de más de 720 talleres repartidos por toda España para que puedas dejar tu vehículo en manos de los mejores profesionales.

 

 

 

 

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