Los nuevos coches más conectados y digitales

Según el estudio de la consultora KPMG, en el que han participado 800 ejecutivos de la industria de la automoción procedentes de 38 países, incluido España, y 2.100 conductores de todo el mundo, la tecnología y la conectividad ayudarán a fidelizar la relación de los consumidores con las marcas de automóviles.

Hoy en Euro Repar vamos a descubrir algunas de las tecnologías que veremos en unos años en las carreteras:

Coches autónomos: es una de las áreas en las que más se está trabajando. Coches sin conductor como el de Google o el de Tesla, que aparcan en remoto o se mueven con un móvil.

Sistema de iluminación con cámaras infrarrojas capaces de reconocer las líneas de la calzada y la curvatura del suelo, añadido al GPS, permite conocer la ubicación de cruces y rotondas e iluminar las zonas más importantes.

apps car

Los coches serán capaces de predecir situaciones como medida de seguridad y eficiencia. Gracias al uso de sensores, avanzadas tecnologías y el intercambio de datos a través de internet, que predicen el cruce de peatones o las necesidades que tendrá nuestro vehículo en el trayecto.

Infoentretenimiento: salpicaderos con pantallas táctiles cada vez más grandes en los que tener música personalizada, Redes Sociales o contenidos multimedia.

Sistema de reconocimiento de salud y estrés. Esta tecnología mide los parámetros de las constantes vitales como la respiración o el grado de atención y sabe cuándo no estamos al 100% para conducir.

Tecnología que avisa de los baches. Un sistema del vehículo analiza los baches presentes en la carretera y envía información a las autoridades para que lo arreglen. Además avisa a otros vehículos para que su sistema de amortiguación se adapte a la hora de pasar ese obstáculo.

Radares o cuando no queremos aparecer en la foto

Es verdad que dependiendo de qué fotos hablemos, nos gusta reconocer que salimos en ellas, compartirlas… Sin embargo, existe una foto en la que no quiere salir  absolutamente nadie, bajo ningún concepto. Esa foto, que al descubrirnos protagonistas (bien por culpa del flash o al recibirla en un encantador sobre), nos produce una extraña sensación de rechazo, desprecio, e incluso algo más.

Hablamos de los Radares de velocidad. Esos huidizos paparazzi imperceptibles encargados de recordarnos de la manera más severa y educativa nuestras imprecisiones al volante, para que, a base de bien, aprendamos a no volver a cometerlas.

Pero esto no queda ahí. Como era de esperar, el ingenio del ser humano ya se ha preocupado de buscar la solución al problema, y son muchas las opciones que tenemos para localizar, detectar e inhibir estos radares. Hecho por el cual nos planteamos las siguientes preguntas ¿qué diferencia hay entre detectores e inhibidores? ¿Cuáles están prohibidos y por qué?

En el índice más genérico, nos encontramos con tres principales dispositivos, que son el Radar, el Detector de Radar o avisadores y los Inhibidores:

radares

RADAR

El más común de todos. Es una herramienta capaz de detectar la velocidad de un objeto a los que se dirige. Funciona utilizando el denominado “Efecto Doppler” aplicado a un haz de posicionamiento. El radar de tráfico fue inventado por Bryce K. Brown en 1954, y se usó por vez primera en Chicago en abril del mismo año. Su funcionalidad se basa en detectar los vehículos que sobrepasan la velocidad límite con que ha sido configurado.

DETECTOR DE RADAR

Es un dispositivo capaz de detectar la frecuencia del radar -fijo o móvil-, aunque no la inhibe. Es decir, avisa al conductor de que hay un radar para que, si va con exceso de velocidad, aminore la marcha y pueda pasar por delante de él dentro del límite permitido.

INHIBIDORES

El menos conocido, aunque no por eso el menos utilizado. Emite una frecuencia que anula la propia frecuencia que emite el radar, es decir lo pone “fuera de combate”, de manera que impide que el radar cumpla su función y que el conductor pueda pasar a una velocidad por encima del límite permitido sin ser detectado. Lógicamente ya está prohibido por la ley. En concreto, su utilización se considera una infracción muy grave y está sancionada con 6.000 euros de multa y la pérdida de seis puntos en el permiso de conducir.