Seguros de automóvil: ¿cuál te conviene?

Antes de contratar tu seguro, es fundamental que compares entre varias alternativas. No lo veas como un gasto de tiempo, sino como una inversión. ¡Así conseguirás una póliza adaptada a tus necesidades! Y para ello hay una serie de puntos a tener en cuenta:

 

  • Piensa qué coberturas necesitas (de verdad). Según aumentes las coberturas, lo hará igualmente la prima que pagas.

¿Robo? Si tu coche “duerme” en garaje o tiene cierta antigüedad y no resulta apetecible para los amigos de lo ajeno, tal vez puedas ahorrártela.

¿Incendio? Salvo que vivas en una zona muy insegura o de riesgo meteorológico, también puedes ahorrártela.

¿Vehículo de sustitución? Si no eres un profesional del volante y durante el tiempo que estás sin coche te pueden prestar uno o tienes la opción de ir en transporte público, no es una cobertura indispensable.

  • ¿A todo riesgo o a terceros? Frente a la gran pregunta, no hay una respuesta definitiva. Aunque, en general, se recomienda un seguro a todo riesgo durante los tres primeros años del coche porque en caso de siniestro se recuperaría gran parte de su valor. Y un seguro a terceros, a partir del cuarto año.
  • ¿Con franquicia o sin franquicia? Si te consideras un buen conductor, puedes abaratar tu seguro con una franquicia (tú te haces cargo de las reparaciones hasta una cantidad determinada).
  • Apóyate en los mediadores. En caso de dudas, puedes acudir a un mediador de seguros de confianza. No supondrá mayor coste para ti como asegurado y te ayudará antes, durante y después de la contratación de tu póliza.

 

Con estos consejos, ¡seguro que aciertas!

Car insurance

 

 

Claves para conducir con calor

¡Ah, el buen tiempo, cómo nos gusta a todos! El sol, la piscina, la playa…

Sin embargo, es cierto que conducir en los meses de julio y agosto puede convertirse en un “infierno” debido a las altísimas temperaturas que, además, suponen un gran peligro: circular con más de 24°C produce somnolencia y fatiga, aumentando el riesgo de accidente.

conducir con calor

 

  • Descansa bien. Siempre es importante iniciar un viaje descansado. Pero con calor, mucho más. Por eso, duerme bien y no consumas medicamentos o alcohol en las horas previas. Huye también de las comidas copiosas.
  • Evita conducir en las horas centrales del día. ¿Sales de vacaciones? Si es posible, ponte en marcha a primera hora, sobre las 6:30 h, ya que son los momentos más frescos de la jornada.
  • Para cada dos horas. Estira las piernas y bebe agua o refrescos fríos. ¡Verás qué bien te sienta!
  • Haz un uso inteligente del aire acondicionado. Trata de mantener una temperatura en el interior del coche de entre 19°C y 24°C, vigilando que el aire no te impacte en el pecho o en la cara. Y si no tienes aire acondicionado, baja un poco las ventanillas.
  • Viste cómodo. Usa ropa fresca y holgada. Y nunca, nunca conduzcas con chanclas, pues el pie se puede resbalar.
  • Utiliza gafas de sol. Te protegerás de la radiación solar y de los reflejos.
  • Aparca en la sombra. Si no tienes prisa, dedica unos minutos a buscar un sitio en la sombra para dejar el coche. La diferencia cuando vuelvas a por él será de hasta 15°C menos que si lo hubieras dejado al sol.
  • ¡No dejes a los niños dentro del coche! Ni cinco minutos ni siquiera uno. En los más pequeños la temperatura corporal sube más rápido que en los adultos y podrías llevarte un gran susto en un abrir y cerrar de ojos. ¡Y lo mismo para tus mascotas!

 

Feliz viaje… ¡Y felices vacaciones!